La crisis del matrimonio como denuncia de la situación de la mujer en la sociedad. Una historia que pese a que se rodó hace casi dos años, entronca con la denuncia del #MeToo

Glenn Close, a sus 71 años, se transforma en «La buena esposa», una mujer que dedicó su vida a ayudar a triunfar a su marido escritor. Pero al final, el éxito de él, premio Nobel incluido, no cura la herida de una esposa que sacrificó su ambición personal y su vida plena.

Puedes verla online aquí: La buena esposa

  • Nunca pienses que tendrás su aprobación-
  • ¿De quién? –
  • De los hombres. Son los que deciden qué debe tomarse en serio (en el mundo de la literatura) –
  • Pero un escritor tiene que escribir –
  • Un escritor debe ser leído-

«Es algo increíble. Me parece colosal que suceda. El filme se suma a una conversación necesaria desde hace mucho tiempo. Tienes que recordar que esta película ocurre antes del feminismo, cuando el único modelo a seguir son las mujeres que no hacen lo que desean. Ahora el movimiento #MeToo es mucho más profundo. Estoy convencida que esto ya no tiene vuelta atrás», dijo en su momento Glenn Close.

Bajo la inspiración de su madre, la actriz reconoce que se acordó de ella durante el rodaje. «Hay mujeres programadas para seguir a sus parejas sin sentirse plenas. Quiero decir, mi madre fue una mujer muy inteligente, con inclinaciones creativas, pero siempre puso a mi padre primero. Él pedía y ella se lo daba, pero él nunca ayudó a mi madre a desarrollarse. Creo que ella se enfadó, pero no rompió sus votos matrimoniales. Recuerdo que cuando murió me dijo: “No he conseguido nada”. A lo que le contesté: “Pero mira la familia que tienes”».